

La consigna de Perseo
Hal Rocha
Nota: Una versión de este artículo ha sido publicado el 22 de mayo de 2009 en La Prensa y está disponible en www.laprensa.com.ni/archivo/2009/mayo/22/noticias/opinion/328444.shtml
En su artículo de opinión La mirada de la medusa, publicado en su blog (http://www.sergioramirez.com/) y reproducido también en varias páginas de prensa y literatura en la Web, el doctor Sergio Ramírez, con su óptica siempre incisiva, nos relata un curioso postulado filosófico generacional ofrecido en un panel del Festival Literario del Pen Club celebrado en Nueva York. En ese panel, nos cuenta el doctor Ramírez, el joven escritor peruano Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) quien a sus 31 años recibió el Premio Alfaguara de Novela por "Abril rojo", afirmó, que “el afán de apartar(nos) de la constante de la historia pública que atrapó a los abuelos con todas sus anormalidades y desmanes” es una de las diferencias fundamentales de la nueva generación de escritores latinoamericanos.
No estuve en el panel de Nueva York, pero sí he leído dos novelas del Sr. Rocagliolo y le he escuchado personalmente en algunos foros literarios de Madrid. Concuerdo plenamente con el Dr. Ramírez en que más allá de liberarse de la historia pública, las nuevas generaciones de artistas y escritores latinoamericanos siguen lidiando dentro de ella. Volvemos así a la concepción hegeliana y post-kantiana del yo y la historia, que nos incita a repensar la dicotomía de los opuestos desde otra perspectiva, radicalmente distinta a las anteriores, para poder acercarnos a la plena libertad y a la verdad. Para Hegel la verdad no es fija, sino que sigue el movimiento mismo de la historia. La filosofía y el quehacer intelectual, artístico y literario deben por tanto seguir esa dinámica y mostrar cómo los conceptos con los que pensamos, creamos y escribimos se transforman, desde esa nueva óptica, en la historia misma.
Visto desde este ángulo, como argumenta el Dr. Ramírez , los jóvenes artistas y escritores latinoamericanos no pueden, de momento, afirmar que su obra ya se ha liberado de la historia. Siguen petrificados ante su mirada medusiana porque siguen abordando temas como las tiranías ilustradas, dictaduras cerriles, represión, corrupción y sobretodo ese poder extremo que provoca muertes, prisiones, exilios y despojos. Y como escribe el Dr. Ramírez, “sin la presencia del poder no hay novela en América Latina.” Asirse férreamente, pues, a esa historia pública parece ser la mera esencia del trabajo literario latinoamericano de ayer y de hoy. Creemos que nos liberamos de la historia, pero lo que hacemos es simplemente volver a ella.
Quizás, entonces, la idea que el Sr. Rocagliolo pretendía transmitir no tenía el objetivo de ser definición-identificación-reconocimiento, sino que puede ser un reto generacional, algo así como una llamada a sus compañeros para buscar un nuevo rumbo, una nueva identidad literaria y artística latinoamericana. Para lograrlo el Sr. Roncagliolo, como Perseo, reconoce que no debe mirar directamente los ojos de la Medusa. Con la ayuda de Hermes y Atenea, esta vez materializada en las nuevas tecnologías que, entre otras cosas, permiten la ilusión de dominar tiempo y espacio, materialidad y visibilidad, y por ende también la identidad y la historia, podrá nuestro Perseo peruano mirar el reflejo de la Medusa en el escudo de la pantalla de su ordenador y tener la oportunidad de vencerla, esquivando su letal mirada y salvaguardando así para siempre su libertad creativa. Como muy bien dice el Dr. Ramírez , la Medusa de la historia seguirá petrificando con su mirada, sí, hasta que Perseo lleve a cabo su consigna: la consigna de Perseo.
Por ahora parece que sólo se lo está pensando.
(c) 2009 Todos los derechos reservados, incluyendo traducción al inglés.

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